Los peatones se ven obligados a cruzar un vial de tres carriles y más de diez metros de ancho sin pasos de cebra y con una iluminación prácticamente nula.
El grave atropello sufrido anteayer por la noche por una vecina de Rubiáns cuando supuestamente cruzaba la carretera nacional que une Vilagarcía y Caldas de Reis –a la altura de los tres carriles que hay en las inmediaciones del restaurante Ciprés–
La asociación de vecinos O Souto, de Rubiáns, ha denunciado los problemas que ocasiona una obra que se ha realizado en esa parroquia por encargo de la Diputación. Esos trabajos consistieron en el ancheamiento de un antiguo camino de acceso al monte, situado en el lugar de Lago, que anteriormente tenía una anchura de tres o cuatro metros y que ahora tiene doce.
Este camino servirá para que en el futuro Baión tenga acceso al vial del Puerto, una iniciativa que desde la asociación de Rubiáns aplauden.
